lunes, 7 de julio de 2008

NEANDERTALES Y CROMAÑONES: COMPARTIENDO HISTORIA

El sector siderúrgico ha tenido, desde finales del siglo XIX, una gran importancia en el desarrollo económico del País Vasco. Ya por entonces, y como consecuencia de este destacado papel de la minería y sus derivados, se decidió realizar un ferrocarril minero que conectara la línea Burgos-Bilbao con la Sierra de la Demanda, una zona de la cordillera ibérica en los límites de las provincias de Burgos, La Rioja y Soria, y de gran importancia por sus yacimientos de hierro y carbón. La obra acabó en el año 1901 y en su trazado atravesó la Sierra de Atapuerca mediante una trinchera que dejó al descubierto la que iba a convertirse en “puerta de entrada” a los yacimientos fósiles más importantes del mundo para entender el último millón y medio de años.
Los yacimientos de Atapuerca se encuentran a unos doce kilómetros al nordeste de la ciudad de Burgos y en ellos se han recuperado más de 5.000 fósiles con una antigüedad de hasta 800.000 años –algo extraordinario si se tiene en cuenta que encontrar restos fósiles humanos de una antigüedad superior a los 30.000 años es siempre un hecho excepcional- y que están arrojando luz a una época sobre la que se tenía escasísima información. Estos fósiles se han hallado, principalmente, en dos localizaciones concretas: la Gran Dolina y la Sima de los Huesos. En la primera de estas localizaciones, la Gran Dolina, se encontraron los restos de seis individuos de características diferentes a lo previamente conocido y que condujo a definir y nombrar una nueva especie, el Homo antecessor. La importancia de esta nueva especie radica, además de en ser la primera que habitara Europa hace 800.000 años, en que constituye el antepasado común al hombre actual (Homo sapiens), que aparecería en África varios miles de años después, y el hombre de neandertal (Homo neanderthalensis).
Como decimos, el H. sapiens apareció en África bastante después de que su pariente, el H. antecessor, habitara las cuevas de la Sierra de Atapuerca. A determinar este tiempo no sólo contribuyen los métodos de la paleontología clásica, sino que últimamente también la biología molecular está aportando su madurez adquirida en los últimos cincuenta años. En este sentido, y para ver cómo esta disciplina puede ayudar en la determinación del nacimiento de una especie, habría que tener en cuenta, por ejemplo, y en una primera aproximación, que el ADN de la mitocondria -un orgánulo de la célula- sólo se transmite por vía materna. Por lo tanto, si siguiéramos la línea de las madres de cada persona, en el árbol genealógico de los H. sapiens, llegaríamos a una primera mujer: la llamada “Eva Mitocondrial”. Así, basándonos en una técnica denominada Reloj Molecular, se puede concluir que aquella primera mujer se produjo por una mutación hace unos 150.000-200.000 años en algún lugar de África. De igual forma se puede hacer con el material genético del cromosoma Y, que se transmite por vía paterna, para concluir que el primer H. sapiens macho se produjo de una forma más gradual -puede ser que precisara de varias mutaciones en diferentes generaciones- y unos 50.000 años más tarde. Mientras tanto, en Europa, y en paralelo al desarrollo del H. sapiens, el H. antecessor dio lugar a otra especie denominada H. heidelbergensis, pasado directo del H. neanderthalensis.
Recientemente, estudios genéticos sobre ADN del núcleo de la célula –que resulta más apropiado que el de la mitocondria para llevar a cabo estudios evolutivos- revelan que la divergencia entre los neandertales y los H. sapiens se produjo hace unos 500.000 años. Estos mismos estudios también revelan que no hubo mestizaje entre estas dos especies a pesar de que convivieron en el espacio y en el tiempo. Y es que, independientemente de cuándo tuviera lugar la aparición de H. sapiens en África, lo que parece cierto es que el poblamiento de nuestro continente por el hombre moderno no tuvo lugar hasta hace 30.000-40.000 años, mientras que el último neandertal parece ser que habitó Europa hasta hace unos 24.000 años, por lo que tuvieron que compartir territorio y recursos a lo largo de varios milenios.
La biología, la cultura y las costumbres de los neandertales y aquellos primeros hombres europeos, también llamados cromañones, son muy diferentes. Las posibilidades de que interaccionaran no deben ser muy bajas, pero sí que parecen remotas en cuanto a compartir material genético. Probablemente no tendremos que esperar mucho tiempo a que se nos anuncie la secuencia completa del genoma del neandertal. Quizá en ese momento habrá que plantearse ciertas etapas de la evolución…, o quizá no.

14 comentarios:

ana dijo...

¡gracias¡
ya le contaré, ahora andamos pendiente del boe.

José Antonio Garrido dijo...

Gracias a ti, Ana, por seguir por aquí a pesar del calor.

Ya nos contarás.

Un beso.

BARUK dijo...

Siempre me ha interesado mucho este tema, pero me ocurre algo curioso, a la que salgo diariamente a la calle y veo a los personajes de mi vecindario, me doy cuenta que la ciencia va errada al pensar que las dos especies se extinguieron, cada vez estoy más convencida que siguen existiendo y conviviendo:)

Y qué no hubo mestizaje..., no sé, no sé, ...claro que si lo dice la ciencia!!


Un saludo

José Antonio Garrido dijo...

Hola, Baruk. Puede que tengas razón. Puede que entre nosotros se encuentren neandertales que hayan evolucionado en paralelo, al margen de nosotros, y que traten de gobernar nuestros bancos, nuestro país e incluso nuestra vida.

Un saludo, y gracias por lo que aportas a este blog.

Anónimo dijo...

Señor Pepe Antonio, creo que ayer vi una involución tuya (6-4-7-6, esta es la clave prometeo).
Así que te voy a dar una nueva oportunidad la semana que viene para no llamarte chevignon o algo así

José Antonio Garrido dijo...

Señor Anónimo, un mal día lo puede tener cualquiera; un día como el de ayer, sólo yo. Fue algo horrible... Pero volveré, y prometo no tener piedad.

Anónimo dijo...

Quiero a través de la presente hacer llegar nuestra más sincera repulsa a la idea (y/o insinuación) de que nosotros los neanderthales estamos involucrados en hechos aberrantes como la manipulación del dinero ajeno, de los sueños y esperanzas de las gentes o (ni qué pensar) de la vida misma de algún otro ser humano. Desde la ADNC (Asociación de Neanderthales Contemporáneos) hacemos extensiva esta queja contra cualquier otra interpretación antojadiza de nuestro papel en la historia y de nuestras múltiples y actividades actuales.

Anónimo dijo...

Fe de erratas:
Donde dice "nuestro papel en la historia y de nuestras múltiples y actividades actuales", debe decir exactamente eso. ¡No a la uniformidad gramatical sapiens sapiens! ¡Vivan las interespecies! ¡Viva el neanderthalismo! ¡Vivan nuestros antepasados, de la especie que hayan sido, incluída Lucy pobrecita ella tan fea y primitivita que era!

Anónimo dijo...

Por último, creo conveniente aclarar que el "anónimo" que ha escrito antes que el yo mismo "anónimo" no soy yo, o nosotros (me refiero a ADNC).

José Antonio Garrido dijo...

Querido anónimo neandertal, lamento que no estés de acuerdo con la idea que en este blog se ha manifestado contra algunos de los individuos de tu especie -si es que lo fueran tales-. Desde aquí, todo mi respeto por vuestro papel en la historia. Por cierto, Lucy debía tener su encanto. Lo que pasa es que la hemos conocido un poquito mayor a la señora. Piensa que tres millones y medio de años son para ser tenidos en cuenta, por muy Australopithecus que seas. Por cierto, también ella fue antepasado nuestra -de los sapies-.

Un saludo. Espero volver a verte por aquí.

Homorgasmus dijo...

Hola, gracias por tu visita, que te correspondo. Seguiré pasándome por aquí. Respecto a lo que se comenta de Lucy, quiero recordar que hay algunos investigadores, entre ellos los directores de Atapuerca, que no consideran a los A. afarensis como antepasados de Homo, sino que los sitúan comprometidos con la línea evolutiva de los parantropos. Y lo dicho, volveré. Un saludo.

José Antonio Garrido dijo...

Homorgasmus, en primer lugar, gracias por tu visita.

En cuanto a tu apreciación sobre Lucy, puede ser que tengas razón. Es decir, puede ser que tengan razón Arsuaga y compañía, pero lo que parece claro es que el A. afarensis fue el primer homínido bípedo y eso, de alguna forma, lo ata a "nosotros".

Me alegrará volver a verte por aquí. Un saludo.

Perseguidor dijo...

Hola José, encontré tu página por casauridad (vertiente sauria de las casualidades). Buscaba una página que me tirase un cable para identificar algunas especies de lagartijas y dí con el erizo y el zorro. La ciencia y la literatura son dos de mis grandes pasiones (al ladito de la antropología, la historia, la música, etcétera). Ya me hiré haciendo de tiempo para leer todos tus artículos. Me metí de metido, como siempre, a opinar sobre este artículo neandertalesco pero bue.... Entre que me abrí el cuadrito este para comentar, me levanté a tomar una birra, conversé con un hermano, respondí un par de mails familiares y que llegó mi esposa del trabajo, al final sólo me queda tiempo para decir dos tonterías que ni de lejos Atapuerca y otra vez será. Un abrazo y hasta pronto.

José Antonio Garrido dijo...

Perseguidor, pues gracias a las casauridades. Aquí tienes tu casa para hablar de ciencia, de literatura y de, cómo no, historia, música, antropología y lo que te apetezca.

Un abrazo y hasta pronto.